tú
nunca podrás escapar
de ese instante sudoroso dueño del silencio
borrado por la lluvia
o la vergüenza
por comprar papel del bater
y desnudarte entre la oscuridad de los árboles.
Si la cierras
tú
nunca lograrás ponerte en contra del chacha
o vestir tus huesos de azul
para hacer el amor a los cerdos
dentro de un foso.
Si la cierras
tú
violaran los vergeles, las aceitunas, las funcionarias
y los peluqueros acudirán al templo
a ofrecer sus falos de estiércol.
Tú
los lobos sueñan fríamente.
Yo soy las dos manos
no la cierres por favor
o tu madre será una mandolina.

Cristián Biel
4 comentarios:
Ha crecido su brazo, ha inventado una distancia nueva. Ahora agarra los frutos del aire, y los entierra debajo del crisol, para sahumar el silencio del sagrado ramaje que cubre su cabeza como un dosel de música negra, tejida por la aguja de sus palabras.
mmmmm...
sûr realisme, por encima de la realidad
ahí estáis
felicidades
Las rodillas las llevo adornadas de terremotos Sr. Biel. De madriles, antifaces y gomas de borrar. Es usted la cesta de una compra onírica.
sR Arguedas su comentario es un reflejo perfecto de mi nueva situación hipnagógica. Ahora transmito mis errores subconscientes en estos poememos.
Usted con sus poéticos pero precisos comentarios es el viento que impulsa mis alas.
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